Felises fiestas, bellesa!
Pueden existir miles de mañas que nuestro inconciente puede usar para sacar de nuestra vista o mente aquellos fulanos no adecuados que aparecen en momentos inadecuados. Sin embargo, las características del aporte propio de estos patas para que los olvidemos son las menos pensadas, las menos calculadas, las más inesperadas.

La mala ortografía puede ser indiferente para muchos. Gracias a Dios -y agradezco con sinceridad- en estos tiempos aún podemos conocer cómo escriben los demás -sobre todo los aspirantes o los mal llamados admiradores- por medio de los mensajes de texto y los emails. Mal que bien, aún contamos con este tipo de herramientas para mantener comunicación y -para los que nos interesa el tema- saber cómo se expresa gramaticalmente esa persona a través de un texto escrito.
El motivo del post… recientes mensajes de texto de un par de galanetes míos con HORRORES ortográficos que desinflaron en “one” cualquier tipo de emoción que pudieron haber causado con su comunicación verbal. ”Haber”, “vacán”, “habrazo”, “felises”… bueno, lo de “bellesa” lo inventé para este caso, pero ya no me sorprendería encontrar esa palabra -o esa forma de escribirla- mañana, en mi celular.
En fin. Es evidente que los ánimos, ganas o calenturas frente a ese par de sujetos, antes tentadores, se han desvanecido gracias a su ortografía que refleja la mala educación que se recibe en nuestro país. Lo triste es que he visto este tipo de casos -que son graves. Ojo, no critico la redacción sino la ortografía básica.- también entre gente de la universidad y es más preocupante. Claro, lo sorpresivo de estos dos muchachos es que se supone que están en plan gilero. Qué roche por ellos!
Parece que se olvidaron que se enamora con el verbo, pero el verbo bien conjugado y las palabras bien escritas.
En horabuena, un motivo quizá superficial pero importante para despejar la mente y bajar la emoción.